miércoles, 23 de julio de 2008

Ciclismo

La vida aquí dentro es muy monotona. Por la mañana me levanto a eso de las ocho y media. Lo primero que hago es poner la radio pero aqui se cojen muy mal las emisoras y en realidad solo hay tres que se sintonizan sin interferencias: Una de música clásica, los cuarenta principales y la COPE. Como a mí la música no me entusiasma y lo que me interesean son las noticias suelo quedarme con la COPE. Menudo es el Jiménez Losantos ese. Aunque a nosotros nos mete mucha caña tampoco se queda corto cuando habla del Rey. Estaría bien captarle para la causa abertxale.

A mí no me gusta demasiado pasear por el patio pero es una obligación que nos imponen. No me gusta mezclarme con alguna gente de la que se pasa la vida ahí, hay mucho drogata. Me acuerdo que a principios de los ochenta llevamos a cabo alguna acción contra camellos y traficantes. Pensábamos que la droga era una amenaza contra la juventud vasca y se lo hicimos pagar a alguno. A día de hoy creo que quizás no fuera del todo acertado ya que podríamos haberle sacado bastante partido al tema de las drogas. Ahí están las FARC o la mafia en Italia, que no tuvieron tantos prejuicios como nosotros.

Después de comer, estos días me siento a ver el Tour. Yo creo que el ciclismo es un deporte vasco aunque no puedo probarlo, pero el amor que tenemos en Euskalherría a ese deporte solo puede significar que nosotros lo inventamos. Además me emociona ver a los lados de la carretera a un montón de gente con camisetas naranjas, que son las camisetas del Euskaltel, que es el equipo de aquí, y también me emocionan todas esas banderas que piden el acercamiento de los presos. Por desgracia ningún vasco ha ganado todavía ninguna etapa pero yo no pierdo la esperanza. En cambio, los cabrones españoles ya se han llevado tres. No veas cómo me jode eso de que los murcianos se lleven lo que es nuestro.

1 comentario:

PATY dijo...

PELOTA VASCA, TALA DE ARBOLES ... JAJAJJA